La aplicación de tratamientos en base a fosfitos de potasio o fosfonatos de aluminio es antigua y muy eficaz, sin embargo, la velocidad de respuesta dentro de una temporada es inversamente proporcional al momento de aplicación el cual puede ser vía foliar o inyectado. La aplicación vía riego suele aplicarse cuando un agricultor decide actuar rápido, sin embargo, esta aplicación, si estuviera presente Phytophthora es de dudosa eficacia ya que el fosfonato termina por oxidarse a ácido fosfórico debido a su interacción con el componente biológico del suelo, o bien, no es aprovechado eficazmente debido a la pudrición de raíces, sobre todo si esta es muy avanzada. Debido a la naturaleza de la inyección, el provecho del activo es prácticamente total, o con mínimas pérdidas. En cambio, la aplicación foliar puede presentar menor aprovechamiento por diversas causas incluyendo la deriva o las múltiples aplicaciones en la temporada. Una inyección bien hecha (unos 8 L/ha de producto comercial) puede ser mucho más eficaz que la misma aplicación realizada por vía foliar. La consideración principal es que puede haber residuos los cuales varían según el mercado de destino. Lo recomendado es hacer esta aplicación por única vez en la temporada, entre diciembre y enero para no sobrepasar las tolerancias y obtener el mejor beneficio en la expresión del crecimiento del fruto.
Por otra parte, mientras más tardía la aplicación, menor es el impacto en la recuperación productiva dentro de la misma temporada. En el Cuadro 1 se presentan los resultaos de una evaluación de dos formulaciones realizadas en marzo, cuando ya la fruta ha alcanzado los 6 meses de edad, justo antes de que comience la síntesis de aceite observando un mejor efecto productivo cuando las formulaciones son aplicadas por vía de inyecciones al tronco (Ver material anexo en cápsulas audiovisuales).
Por cierto, todo esto tiene sentido si los programas de riego son bien ejecutados y junto con aplicar los fosfitos se realiza un control exhaustivo del riego.
Cuadro 1. Resultados de producción de aplicaciones de fosfitos de potasio formulados en pH 6 y pH 2 aplicados en Marzo de 2013 de forma inyectada o foliar en paltos afectados por Phytophthora cinnamomi (3000 ufc) en Cabildo. Fuente: BellotoAgro, 2014
Cuadro 2. Tolerancias a sustancias ácido fosfónico + sales, según mercado de destino de paltas. Agencia de pesticidas, Chile, 31 de Diciembre de 2025.
Fig. 2. Raíces de paltos con signos de infección asociada a Phytophthora cinnamomi. Nótese el color marrón y secciones pardas de raíces finas absorbentes que debieran ser blancas.
Fig. 3. Respuesta de formación de raíces blancas a 4 semanas posterior de una inyección.
En un estudio de caso, de un huerto de paltos de más de 50 años que han sido manejados mediante estrategias de inyecciones anuales, control del riego (FDR) y cosechas tempranas pueden superar brechas de producción al cabo de 5 años consecutivos. En un huerto de la zona de Cabildo de una superficie de 12 hectáreas, se han obtenido resultados de incremento de producción, luego de 10 años de inyecciones y rebajes a tocón evolucionaron en los primeros 5 años de tratamientos cuyos rendimientos fluctuaron entre 12 a 15 ton/ha, para aumentar en los siguientes 5 años hasta rendimientos de 20 a 30 ton/ha, propio de huertos saludables. La alternancia productiva tiene componentes climáticos (primavera helada de 2019 y la baja producción de 2020) potenciando un año de alta producción en 2021 y 2022, con un desgaste que reduce la producción en 2023. (Fig. 4)
Fig. 4. Registro de producción en huerto plantado en los años 60, con diagnóstico positivo de Pc. Tratado con inyecciones anuales desde 2016 mediante fosfitos de potasio (35/25) al tronco y rebajes a tocón en la mitad del huerto. A partir de 2021, se observa una tendencia de producción de huerto saludable. BellotoAgro, 2026.
Una respuesta favorable de producción mediante inyecciones puede ser observada luego de varias temporadas, aunque otros factores también inciden en la recuperación como: 1) la aplicación de tecnologías de sensores de humedad de suelo FDR (refractometría de frecuencia y dominio) a partir de 2015, 2) podas a tocón de árboles previamente inyectados y 3) replantes con portainjertos tradicionales (Nábal) aunque estos fueron reemplazados por clonales Hass/Dusa en sectores muy debilitados, 8,6% de la superficie. El cambio en dos imágenes satelitales se puede apreciar en las Figuras 5 y 6, en la cual se aprecia un significativo incremento de la biomasa vegetal
La recomendación final es que una vez que los ingresos por ventas sean positivos y se logre capitalizar para una futura replantación, esta vez se realice con portainjertos clonales, ya que la genética es una herramienta de tolerancia permanente, dejando fuera de acción al agente causal Pc, aunque este hongo persista en condiciones de huertos en suelos replante de palto donde antiguamente hubo paltos (Fig. 7).
Fig. 5. Huerto de paltos decaído que fue tratado con inyecciones de fosfitos de potasio (35/25) anuales desde enero de 2016 a 2025. Imagen de Google Earth Enero de 2016.
Fig. 6 Recuperación de Huerto de paltos tratado con inyecciones anuales de fosfitos de potasio(35/25) desde enero de 2016 hasta 2025. Imagen de Google Earth Diciembre de 2023.
Fig. 7. Colonia de Phytophthora sp aislada de muestras de suelo de un huerto de paltos en condiciones de replante. Laboratorio de fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica de Chile. Fuente: F. González, 2012.
Referencias
Darvas, J.M., J.C. Toerien, y D.L. Milne. 1984. Control of Avocado Root Rot by Trunk Injection with Phosethyl-Al. Plant Dis. 68(8): 691–693.