Ha llegado el verano, la cuaja ya es evidente en la mayoría de las zonas productivas. Si la cuaja es suficiente, si las temperaturas de primavera fueron óptimas, si las heladas de agosto perjudicaron la cuaja, ya es un análisis de agronomía forense. Por ahora, lo importante es consolidar la producción de la cosecha 2026 y hacer las mejoras de vigor del huerto para que el crecimiento del fruto se exprese en todo su potencial. En los primeros 90 días de crecimiento del fruto se determina el calibre, aunque la palta o aguacate puede crecer por división celular prácticamente hasta la cosecha, en la primera etapa de su crecimiento puede ser determinante para alcanzar el mejor calibre. De hecho, en el periodo de verano, entre enero y febrero, lo que equivale a los días 60 a 120 después de la cuaja (DDA) todo estrés hídrico o térmico será detrimental en el peso del fruto al momento de cosecha. Así, las estrategias de riego deben ser maximizadas, pero no sobrepasadas, para evitar encharcamientos que limiten la sobrevivencia de raíces finas.
Fig. 1 . Registros de cosecha y diferentes tratamientos aplicados en un huerto comercial de paltos cv. Fuerte. S/T: sin tratamiento. M: Metalaxil, PhAl: fosetil aluminio inyectado. Darvas, 1984
La sensibilidad del palto a la asfixia es bien conocida. Se ha estudiado que un palto sometido a inundación puede sobrevivir 40 días, es decir, poco más de un mes, hasta que se manifiesta la caída de un 50% de las hojas, lo que derivará inevitablemente en muerte por hipoxia o asfixia radicular. Por lo tanto, no siempre la recomendación de maximizar las tasas de riego conducirá a una mayor productividad. Las condiciones limitantes al crecimiento de raíces absorbentes son básicamente dos: hipoxia que proviene del sobre riego, y pudrición asociada a Phytophthora cinnamomi (Pc). Otros manejos pueden también limitar el crecimiento de raíces, tales como anillados o presencia de hongos de la madera, pero estos serán abordados en el futuro. Dentro de las estrategias más conocidas para recuperar raíces existen las aplicaciones de fosfitos, con productos comerciales formulados en base a fosfitos de potasio en diferentes formulaciones, o también el fosetil aluminio (Aliette 80 WG, Defense 80 WP). Los primeros trabajos con fosetil aluminio fueron realizados
por Darvas (1984) evidencian el potente efecto de esta sustancia sobre el control de Pc, el agente causal de la pudrición de la raíz palto o tristeza del palto, comparado a otro activo, el metalaxil cuya eficacia fue significativa, pero de menor a fosfitos (Fig. 1). Si la ausencia de raíces finas se asocia a hipoxia o a presencia de Pc es algo que se puede verificar con un simple muestreo y posterior análisis fitopatológico que actualmente pueden hacer algunas universidades y laboratorios acreditados (Ej. PUCV, PUC, Agrolab). Es importante este pequeño paso ya que permitirá proyectar el futuro del huerto, su replante definitivo en el mediano plazo y si fuese necesario, hacer las mejoras técnicas del sistema de riego o suelo para prevenir la asfixia radicular en la
siguiente plantación. La diferencia entre un huerto afectado por Pc o por asfixia son visualmente difíciles de reconocer, pero, en cualquier caso, no siempre está presente Pc, por lo que este análisis es relevante y conducirá a mejorar la estrategia que se debe implementar.
Referencias
Darvas, J.M., J.C. Toerien, y D.L. Milne. 1984. Control of Avocado Root Rot by Trunk Injection with Phosethyl- Al. Plant Dis. 68(8): 691–693.