Estrategias de bioestimulación de la producción de palto/aguacate “Hass”: Brasinoesteroides y Triazoles

Comenzando el año, también se proyectan los anhelos de producción. En una asesoría por la zona centro Sur de Chile, observé dos expresiones de cuajas de huertos vecinos. Ambas con frutos muy similares en cuanto a desarrollo y abundancia relativa, considerando que ambos huertos presentaron alta floración. Para efectos prácticos a un huerto lo llamaremos Huerto UNZ, cuya característica principal es la ausencia de brotes. Al segundo huerto lo llamaremos Huerto BRs, cuya característica es la evidencia de brotes acompañando a una buena cuaja (Fig. 1 y 2). El huerto UNZ fue tratado con un inhibidor de ácido giberélico aplicado al follaje, anulando totalmente la expresión del brote, mientras que el huerto BRs fue tratado con un bioestimulante formulado en base a Brasinoesteroides, aplicado por el sistema de riego, previo a la expresión total de flores.

Fig. 1. Huerto UNZ. Muy Buena cuaja lograda con aplicación temprana del regulador Sunny. No obstante, no hay brotes

Fig. 2. Huerto BRs. Cuaja observada acompañada de crecimientos vegetativos equilibrados en la misma inflorescencia.

El uso de inhibidores de giberélico, tales como paclobutrazol (PB) o uniconazole (UNZ), producen la suspensión parcial del crecimiento vegetativo, lo cual redirecciona los carbohidratos que inicialmente serían consumidos por la incipiente brotación de primavera, que ahora se dirigen al sumidero flores que prontamente serán frutitos recién cuajados. En cambio, el uso de brasinoesteroides (BRs), basa su uso la alteración de las relaciones de fuente y sumidero, promoviendo mayor capacidad de sumidero de un órgano en activo desarrollo, es decir, un tejido juvenil, que será estimulado a atraer carbohidratos dependiendo del momento de aplicación (Khripach, Zhabinskii y Groot, 2000).


Es interesante notar que los frutales persistentes tales como paltos/aguacates y cítricos en condiciones de climas templado con estacionalidad, como Chile, crecen en flujos que son alternados y de estacionalidad bien marcada, lo que seguramente se relaciona con las condiciones de radiación y temperatura cambiantes duranta el año. De este modo, toda la brotación de primavera se manifiesta y crece en gran parte gracias a las reservas que se han acumulado en las cercanías de la yema floral o yema vegetativa. Así, la primera expresión de brotación y floración obtiene su energía principalmente de las reservas (Liu et al, 1999). Por otra parte, los brotes vegetativos comienzan a aportar carbohidratos nuevos unos 40 a 50 días después de iniciada la brotación, cuando las hojas alcanzan el 80% del tamaño de la hoja. A partir de ese momento, la tasa fotosintética de los brotes comienza a superar el punto de compensación, generando excedentes para ser almacenados en los frutos en activo crecimiento, lo que contribuirá a potenciar el futuro calibre y, posteriormente, los nuevos excedentes serán derivados a formar nuevas raíces. Este nuevo aporte de carbohidratos es muy oportuno, ya que coincide con el agotamiento de las reservas acumuladas del otoño e invierno precedente. Así en la brotación se pueden observar tres eventos importantes:


1º Punto de compensación: corresponde a la tasa fotosintética de una hoja que produce fotoasimilados suficientes para sostener su propia demanda.

2º Excedentes disponibles para la cuaja: Una vez superado el punto de compensación fotosintético se acerca el agotamiento de las reservas, entonces, los carbohidratos pueden ser demandados por otros sumideros, tales como la fruta en activo crecimiento.

3º Excedentes disponibles para la renovación de raíces: Una vez que se han equilibrado las demandas de carbohidratos de los frutos nuevos y brotes de la copa del árbol, los nuevos excedentes pueden ser derivados a las raíces.


De este modo, surgen algunas estrategias técnicas que justifican el uso de PGR tales como UNZ, PB y BRs.
Si un huerto presenta exceso de vigor y poca floración, es muy pertinente aplicar inhibidores de giberélico en floración, tales como UNZ y PB. En cambio, si un huerto presenta una abundante floración el uso de PB o UNZ puede asegurar una buena cuaja, pero no necesariamente un buen retorno floral de la temporada subsiguiente, debido a una gran cuaja una gran cuaja, cuya alta demanda de carbohidratos en las etapas posteriores de crecimiento pueden ser tan grandes que inhiban nuevas brotaciones, lo que influirá en un retraso o incluso nula brotación, que será necesaria formar las futuras yemas florales de la producción de la próxima temporada. De este modo, se obtiene un huerto susceptible a la alternancia productiva, vecería o añerismo.
En cambio, una alta floración puede ser susceptible de intensas caídas de frutos recién cuajados provocadas por insuficientes carbohidratos de reservas (Alcaraz, Hormaza y Rodrigo 2010).
Este puede ser el caso de un típico huerto que ha sufrido una sequía, daño parcial de heladas o un prolongado abandono. Estos huertos presentan grandes floraciones, pero con pocas reservas. En este caso, promover una brotación anticipada que adelante la autonomía fotosintética puede ser una mejor estrategia pensando que las reservas se agotarán pronto, en lugar a apostar a grandes cuajas sin competencia de brotes o con brotación debilitada.
Se ha visto que, en algunas variedades de alta productividad como Gwen, Esther, Gem, Lamb Hass o Maluma, en que los árboles son capaces de floreces profusamente, pese a la carga de la temporada anterior. El uso de PB o UNZ sería contraindicado, y el uso de BRs puede ser más pertinente, incluso aplicaciones de ácido giberélico en floración temprana.
Una combinación eficaz en condiciones de alta o baja floración es el uso de BRs temprano en floración (Fig. 3A y C), previo a plena floración, seguido de una aplicación tardía de PB o UNZ cuando ya se aprecia cuaja (Fig. 3 B y D), para no inhibir del todo la expresión vegetativa.
Si la estrategia inicial fue promover una fuerte cuaja al punto del agotamiento de las brotaciones, habrá que trabajar en reestablecer el equilibrio hoja:fruta en los 2 meses siguientes al desarrollo del fruto, una etapa fundamental de la producción de la palta/aguacate ya que comienza el crecimiento exponencial del fruto, lo cual incide en el tamaño final del fruto y también las competencias entre frutos en crecimiento determina los equilibrios de vigor y producción cuyos efectos se verán en la siguiente temporada.

A

C

B

D

Figura 3. Estados fenológicos al momento de aplicación de los tratamientos de fito – reguladores. A, 10% flores abiertas en condición de alta floración; B, inicio de cuaja en condición de alta floración; C, 10% flores abiertas en condición de baja floración; D, inicio de cuaja en condición de baja floración.

Referencias

Alcaraz, M Librada, Jose Ignacio Hormaza, y Javier Rodrigo. 2010. Ovary starch reserves and pistil development in avocado (Persea americana). Physiologia Plantarum 140: 395-504.

Khripach, V., V. Zhabinskii, and A. de Groot. 2000. Twenty Years of Brassinosteroids: Steroidal Plant Hormones Warrant Better Crops for the XXI Century. Ann. Bot. 86(3): 441–447.

Liu, X., P.W. Robinson, M.A. Madore, G.W. Witney, and M.L. Arpaia. 1999. “Hass” Avocado Carbohydrate Fluctuations. I. Growth and Phenology. J. Am. Soc. Hortic. Sci. 124(6): 671–675.